Skip to content

Rocketbook: del cuaderno reutilizable de Shark Tank a un nuevo problema para la grafotécnica y la informática forense

15 de agosto de 2026
Rocketbook: Del Cuaderno Reutilizable De Shark Tank A Un Nuevo Problema Para La Grafotécnica Y La Informática Forense
Imagen 1
Rocketbook: Del Cuaderno Reutilizable De Shark Tank A Un Nuevo Problema Para La Grafotécnica Y La Informática Forense 3

Rocketbook: del cuaderno reutilizable de Shark Tank a un nuevo problema para la grafotécnica y la informática forense

Por Raymond Orta Martínez

La evolución tecnológica de la escritura está produciendo objetos documentales que cada vez resulta más difícil clasificar exclusivamente como físicos o electrónicos.

Rocketbook constituye un buen ejemplo. El usuario comienza escribiendo de su propia mano sobre un soporte material; posteriormente digitaliza esa escritura mediante un teléfono móvil y una aplicación; finalmente, el archivo resultante puede ser procesado, reconocido mediante OCR y transmitido automáticamente a un correo electrónico, una carpeta en la nube o una plataforma de gestión documental.

Desde el punto de vista del consumidor, estamos frente a un cuaderno reutilizable. Desde el punto de vista de la prueba, el asunto es bastante más complejo.

Rocketbook combina escritura manuscrita, tintas borrables, soportes reutilizables, adquisición digital mediante dispositivos móviles, procesamiento automatizado de imágenes, reconocimiento de escritura y almacenamiento en servicios digitales. Su funcionamiento plantea, por tanto, interrogantes que interesan directamente a quienes trabajamos en grafotécnica, documentoscopia, informática forense y prueba electrónica. La propia documentación actual de Rocketbook describe ese tránsito entre escritura física, digitalización, procesamiento y almacenamiento digital.

La pregunta que debemos formularnos es sencilla:

¿qué ocurre cuando una anotación realizada sobre una página Rocketbook pasa a formar parte de una controversia judicial?

De Shark Tank a BIC y de BIC a una nueva etapa empresarial

Rocketbook fue fundada en 2014 por Joe Lemay y Jake Epstein. Su propuesta consistió en mantener la experiencia tradicional de escribir a mano y conectarla con las ventajas propias del almacenamiento y organización digital.

La empresa alcanzó particular notoriedad pública después de su aparición en Shark Tank, pero el episodio televisivo constituye solamente una parte de una historia empresarial mucho más interesante desde la perspectiva de la evolución tecnológica de la escritura.

El 15 de diciembre de 2020, BIC anunció que había completado la adquisición de Rocketbook por 40 millones de dólares, además de una contraprestación diferida dependiente del desempeño futuro de la compañía. En ese mismo comunicado, BIC señaló que Rocketbook había sido fundada en 2014 por Lemay y Epstein y reportaba 32 millones de dólares en ventas netas durante 2020, con un crecimiento interanual del 35 %.

La operación tenía una particular significación: una empresa históricamente asociada con bolígrafos, lápices y otros instrumentos tradicionales de escritura incorporaba una tecnología específicamente diseñada para conectar la escritura manuscrita con el entorno digital.

Sin embargo, la historia empresarial de Rocketbook no terminó con aquella adquisición.

El 4 de diciembre de 2025, BIC anunció que había decidido discontinuar las actividades de Rocketbook y que preveía cesar sus operaciones durante el primer trimestre de 2026. Según el comunicado corporativo, el desempeño de Rocketbook no había cumplido las expectativas iniciales y se habían producido descensos significativos en ventas y rentabilidad desde su adquisición.

Posteriormente, Rocketbook informó oficialmente que había sido adquirida por Global Printing & Packaging —GPP—, empresa con sede en Massachusetts, y señaló que tanto sus productos como la aplicación continuarían recibiendo soporte.

Por tanto, al momento de escribir estas líneas en 2026, Rocketbook continúa existiendo como producto y sistema tecnológico, aunque bajo una estructura empresarial diferente de aquella existente durante su pertenencia a BIC.

Más allá de la historia corporativa, lo verdaderamente importante desde nuestra disciplina permanece inalterado: Rocketbook materializa un punto de encuentro entre escritura manuscrita, soporte físico temporal y conservación digital.

Y precisamente en ese punto de encuentro comienzan los problemas probatorios.

¿Cómo funciona actualmente Rocketbook?

El concepto general es relativamente sencillo.

El usuario escribe sobre páginas reutilizables utilizando instrumentos compatibles. Actualmente, Rocketbook recomienda Pilot FriXion y, dependiendo del mercado, determinados instrumentos BIC Illusion. Posteriormente utiliza la aplicación Rocketbook para digitalizar el contenido y enviarlo a alguno de los destinos previamente configurados.

La documentación oficial enumera, entre otros, correo electrónico, Google Drive, Evernote, Dropbox, OneNote, OneDrive, Trello, Slack, Box, Asana y Todoist, además de otros servicios dependiendo del sistema operativo. La aplicación permite incluso configurar mecanismos de envío automático después de la digitalización.

Una vez preservada digitalmente la información, determinadas páginas Rocketbook pueden limpiarse con agua y un paño para ser utilizadas nuevamente.

Para el consumidor se trata fundamentalmente de una herramienta de productividad.

Para el perito, sin embargo, debemos descomponer el fenómeno.

Podemos encontrarnos, por lo menos, frente a los siguientes objetos:

  1. la escritura manuscrita originalmente ejecutada;
  2. el soporte físico sobre el cual fue realizada;
  3. la captura obtenida mediante el dispositivo móvil;
  4. la imagen procesada por la aplicación;
  5. el archivo finalmente exportado o transmitido;
  6. los metadatos y registros digitales asociados;
  7. la información generada mediante OCR; y
  8. las copias o versiones almacenadas en servicios externos.

Cada elemento constituye una fuente potencial de evidencia diferente.

Primer problema forense: el original físico puede desaparecer

En grafotécnica y documentoscopia insistimos permanentemente en la conveniencia de examinar los documentos originales cuando la naturaleza de la experticia así lo requiere.

No se trata de una exigencia caprichosa.

Sobre determinados documentos originales podemos estudiar características físicas que pueden desaparecer, degradarse o resultar inaccesibles en una reproducción: presión, relieve, continuidad de trazos, entrecruzamientos, comportamiento de tintas, modificaciones superficiales, indentaciones y otros fenómenos relacionados con la ejecución escritural.

Rocketbook introduce una circunstancia particularmente interesante.

El sistema está diseñado precisamente para permitir que, después de conservar digitalmente la información, el usuario elimine la escritura visible y vuelva a utilizar el soporte. La secuencia funcional puede representarse así:

escribir → digitalizar → transmitir o almacenar → borrar → reutilizar.

Desde el punto de vista del producto, ese comportamiento es perfectamente normal.

Desde el punto de vista forense, implica que el antecedente físico de una evidencia digital puede desaparecer intencionalmente como consecuencia del uso ordinario de la herramienta.

La eliminación de la escritura no necesariamente responde a una finalidad fraudulenta. Puede constituir simplemente el funcionamiento previsto del sistema.

Pero sus consecuencias probatorias son importantes.

¿Qué debemos entender por «original»?

Aquí aparece un problema conceptual adicional.

En sistemas híbridos como Rocketbook, utilizar indiscriminadamente la expresión «documento original» puede resultar insuficiente si antes no identificamos con precisión a qué objeto nos estamos refiriendo.

Podemos distinguir, al menos:

1. El original físico de la inscripción.
La escritura material ejecutada sobre la página.

2. La adquisición digital.
La información capturada mediante la cámara del dispositivo.

3. La imagen procesada.
El resultado después de las operaciones realizadas por la aplicación.

4. El archivo exportado.
El objeto digital almacenado o transmitido en PDF, JPG u otro formato.

5. Los datos derivados.
El texto obtenido mediante OCR, títulos inteligentes, etiquetas y otras representaciones generadas automáticamente.

No debemos presumir que estos objetos son técnicamente equivalentes.

En informática forense sabemos que una cadena de transformaciones puede producir archivos visualmente semejantes y, sin embargo, técnicamente distintos en estructura, metadatos, compresión, dimensiones, codificación y contenido auxiliar.

En consecuencia, antes de preguntar si poseemos «el original», debemos determinar original de qué etapa del proceso.

La imagen digitalizada no equivale necesariamente a la captura bruta

Existe una confusión frecuente en materia de prueba documental: considerar que una imagen visualmente semejante al objeto del cual procede constituye necesariamente una reproducción técnicamente neutra.

No siempre es así.

Rocketbook informa actualmente que su aplicación recorta y aplica filtros automáticamente a las páginas digitalizadas con la finalidad de mejorar visualmente el resultado. También permite generar archivos en diferentes formatos.

La consecuencia pericial es inmediata: el archivo finalmente conservado puede ser producto de una transformación informática realizada después de la adquisición inicial.

Esto no significa que el documento sea falso.

Significa algo diferente: debemos conocer su proceso de producción antes de atribuir significado probatorio a determinadas características de la imagen.

Por ello, ante un archivo cuestionado deberíamos preguntarnos:

  • ¿cómo se realizó la adquisición?;
  • ¿qué dispositivo intervino?;
  • ¿la aplicación recortó automáticamente la imagen?;
  • ¿qué filtros aplicó?;
  • ¿se modificaron contraste, luminosidad o perspectiva?;
  • ¿se produjo compresión?;
  • ¿qué formato fue generado?;
  • ¿se conservaron metadatos?;
  • ¿existieron versiones intermedias?;
  • ¿el archivo fue editado posteriormente?;
  • ¿corresponde al archivo generado por Rocketbook o a una reproducción ulterior?

Estas interrogantes pueden parecer excesivas cuando se trata de conservar las notas de una reunión.

Pueden ser decisivas cuando el mismo archivo aparece posteriormente dentro de un juicio o arbitraje.

El problema particular de las tintas FriXion

Otro elemento merece especial atención.

Rocketbook recomienda actualmente, entre otros instrumentos compatibles, bolígrafos Pilot FriXion.

FriXion utiliza tinta termosensible. Pilot explica que el calor generado por la fricción provoca que la tinta pierda su visibilidad, permitiendo escribir nuevamente sobre la zona. El propio fabricante califica expresamente la tinta como termosensible.

Desde el punto de vista forense debemos evitar una simplificación: que el color deje de ser perceptible a simple vista no significa necesariamente que hayan desaparecido todos los efectos físicos o químicos producidos durante el acto de escritura.

Y esta cuestión no es solamente teórica.

Existe literatura científica específicamente dedicada al examen forense de documentos realizados con FriXion.

FriXion en la literatura forense

En 2017, Chee Hau Teo, Siti Nur Musliha Mohamad Noor y Kong Yong Wong publicaron en el Canadian Society of Forensic Science Journal el trabajo “Ink that disappears: examination of questioned documents related to Frixion ink in Malaysia”.

Los investigadores utilizaron tintas FriXion negras, azules y rojas sobre papel foolscap. Las inscripciones fueron sometidas a calor o borrado y posteriormente examinadas mediante técnicas de documentoscopia forense.

Los resultados mostraron que, aunque el color de las inscripciones había desaparecido, las indentaciones continuaban siendo observables mediante un Electrostatic Detection Apparatus —ESDA— y un Video Spectral Comparator VSC 6000. Determinadas escrituras azules y negras pudieron además ser descifradas mediante iluminación ultravioleta y condiciones de luminiscencia infrarroja. Los resultados variaron dependiendo del color de la tinta.

El estudio es particularmente importante porque demuestra experimentalmente que:

desaparición visual de la tinta ≠ desaparición necesaria de toda evidencia técnicamente detectable de la escritura.

Sin embargo, existe una limitación que debemos señalar expresamente.

Las pruebas fueron realizadas sobre papel.

No sobre páginas Rocketbook.

Un estudio de 2026 mediante VSC 6000/HS

La investigación ha continuado.

En 2026, Parvesh Sharma, Kapil Kumar e Himanshu Pandya publicaron en el Journal of Forensic Science and Medicine el estudio “Development of a Nondestructive Technique for the Identification and Analysis of Erasable Ink”.

Los autores prepararon muestras con tinta FriXion azul y negra sobre hojas estándar A4 de 75 g/m² y utilizaron un VSC 6000/HS, examinando las muestras bajo 275 condiciones de iluminación entre 400 y 1000 nm, además de distintas modalidades ultravioletas, iluminación transmitida y lateral.

El estudio reportó resultados relevantes.

Determinadas condiciones de fluorescencia permitieron revelar tinta borrada; algunas sobreescrituras permitieron recuperar el contenido subyacente; la radiación ultravioleta mejoró la detección de determinadas zonas borradas y la iluminación transmitida o lateral permitió observar marcas de presión.

Estos resultados proporcionan un antecedente científico importante para formular hipótesis de examen sobre documentos producidos con tinta FriXion.

Pero debemos nuevamente establecer el límite:

el experimento fue realizado sobre papel A4 convencional, no sobre una página reutilizable Rocketbook.

Por tanto, científicamente podemos afirmar que determinadas técnicas han proporcionado resultados positivos sobre FriXion en soportes de papel.

No podemos afirmar todavía, basándonos exclusivamente en esos trabajos, que producirán idénticos resultados sobre todos los modelos y soportes utilizados por Rocketbook.

¿Podemos recuperar una escritura eliminada de una página Rocketbook?

Esta pregunta debe responderse con prudencia.

No podemos afirmar que toda anotación eliminada de una página Rocketbook sea recuperable.

Tampoco podemos afirmar, sin examen, que haya desaparecido definitivamente.

El resultado puede depender, entre otros factores, de:

  • modelo y composición de la página;
  • tinta utilizada;
  • instrumento escritor;
  • presión ejercida;
  • tiempo transcurrido;
  • procedimiento de eliminación;
  • temperatura;
  • limpieza posterior;
  • reutilización de la superficie;
  • superposición de nuevas escrituras;
  • conservación del soporte; y
  • equipos y metodología disponibles.

Existe aquí una diferencia esencial entre antecedente científico y validación específica.

Los trabajos publicados sobre FriXion justifican investigar el fenómeno. No permiten trasladar automáticamente sus conclusiones a cualquier soporte reutilizable.

De lo antes expuesto surge precisamente una línea de investigación experimental de evidente interés para los laboratorios de documentoscopia:

FriXion + diferentes modelos Rocketbook + distintos mecanismos de eliminación + VSC + microscopía + técnicas de detección de indentaciones.

Examen mediante comparador videoespectral

Ante una página Rocketbook cuestionada, una posibilidad metodológicamente razonable consiste en iniciar con técnicas no destructivas, incluyendo, dependiendo del objeto de la experticia, examen mediante comparador videoespectral.

Podrían evaluarse diferentes regiones del espectro ultravioleta, visible e infrarrojo y estudiar respuestas de absorción, reflexión o luminiscencia.

La literatura científica sobre FriXion proporciona fundamento experimental para explorar ese tipo de comportamiento. Tanto el estudio de Teo, Noor y Wong como el trabajo de Sharma, Kumar y Pandya reportan resultados mediante VSC y diferentes modalidades de iluminación.

Sin embargo, debemos insistir en una regla fundamental:

posibilidad técnica de examen no equivale a resultado garantizado.

Y todavía menos a conclusión pericial automática.

Primero deberá determinarse cómo responde concretamente la combinación de tinta, soporte, mecanismo de borrado y condiciones particulares del documento cuestionado.

El examen microscópico

La microscopía también puede resultar útil.

Durante la escritura, el instrumento no solamente deposita tinta. Puede ejercer presión y producir modificaciones físicas sobre el soporte.

En determinadas circunstancias podrían observarse:

  • surcos;
  • depresiones;
  • residuos;
  • abrasiones;
  • irregularidades superficiales;
  • superposiciones;
  • modificaciones de textura; y
  • diferencias entre zonas utilizadas y no utilizadas.

La propia literatura histórica sobre FriXion ha estudiado microscópicamente características físicas de los trazos y ha empleado técnicas tradicionales del examen forense de documentos junto con VSC y detección electrostática.

Pero nuevamente debemos diferenciar:

observación → interpretación → inferencia → conclusión.

Detectar una modificación física no permite necesariamente reconstruir el contenido completo de una inscripción.

Mucho menos atribuir automáticamente su autoría o determinar cuándo fue ejecutada.

La conclusión pericial debe permanecer dentro de aquello que el método y los resultados permiten demostrar.

ESDA y el problema de las indentaciones

En documentos de papel, los sistemas de detección electrostática pueden utilizarse para revelar determinadas impresiones o indentaciones generadas durante el proceso escritural.

El estudio de 2017 sobre FriXion confirmó experimentalmente que ciertas indentaciones permanecían detectables mediante ESDA después de que la escritura hubiera perdido su visibilidad.

Pero nuevamente debemos respetar el límite experimental.

Ese resultado fue obtenido sobre papel convencional.

No debemos afirmar que una página Rocketbook necesariamente responderá de la misma manera.

En consecuencia, el empleo de técnicas destinadas a detectar presión residual o modificaciones superficiales sobre Rocketbook debe plantearse, mientras no exista validación específica suficiente, como una hipótesis de examen que requiere comprobación experimental sobre el soporte concreto.

Esta precisión resulta fundamental en un dictamen.

Segundo gran campo: informática forense

Probablemente uno de los problemas más interesantes aparece inmediatamente después de digitalizar la página.

A partir de ese momento dejamos de encontrarnos exclusivamente frente a un problema grafotécnico.

Entramos también en informática forense.

Dependiendo de la configuración utilizada, pueden existir evidencias o rastros distribuidos entre:

  • teléfono móvil;
  • sistema operativo;
  • aplicación Rocketbook;
  • almacenamiento local;
  • datos temporales;
  • archivos exportados;
  • correo electrónico;
  • servicios de almacenamiento;
  • respaldos;
  • dispositivos sincronizados;
  • historiales de versiones;
  • registros de actividad; y
  • proveedores externos de procesamiento.

La propia documentación técnica de Rocketbook confirma que la aplicación interactúa con múltiples servicios externos y utiliza infraestructuras de terceros para determinadas funciones.

Por ello, la ausencia de un archivo dentro de una aplicación concreta no demuestra necesariamente que nunca haya existido.

La investigación debe seguir el recorrido tecnológico de la información.

Los metadatos pueden convertirse en protagonistas

Supongamos que alguien presenta una imagen digitalizada y afirma:

«Esta nota fue escrita durante la reunión realizada el 15 de enero».

La imagen permite observar cierto contenido manuscrito.

Pero, por sí sola, no necesariamente permite determinar cuándo fue ejecutada físicamente esa escritura.

La reconstrucción cronológica puede requerir estudiar:

  • fecha de creación del archivo;
  • fecha de modificación;
  • momento de digitalización;
  • registros de sincronización;
  • fecha de envío;
  • fecha de recepción;
  • carga en servicios remotos;
  • identificadores internos;
  • historiales de versiones;
  • copias de seguridad;
  • información proveniente del dispositivo; y
  • otros registros técnicamente disponibles.

Debemos distinguir siempre, al menos, entre:

fecha de escritura → fecha de captura → fecha de creación del archivo → fecha de transmisión → fecha de almacenamiento.

No necesariamente coinciden.

Y una fecha asociada con un archivo no puede trasladarse automáticamente al momento de ejecución de la escritura manuscrita.

OCR: cuando la máquina interpreta la escritura

Rocketbook incorpora actualmente funciones de reconocimiento de escritura que permiten generar títulos inteligentes, realizar búsquedas, asignar etiquetas y transcribir páginas manuscritas.

Esto significa que pueden coexistir dos evidencias conceptualmente distintas:

la imagen de la escritura manuscrita

y

el texto interpretado automáticamente por el sistema.

No deben confundirse.

La transcripción producida mediante OCR constituye información derivada de otro objeto.

Puede contener errores de reconocimiento, sustituciones, omisiones o interpretaciones diferentes de aquello que visualmente aparece en la imagen.

Por ello, desde el punto de vista pericial, una transcripción OCR no sustituye a la imagen sobre la cual fue realizada.

Si existe discrepancia entre ambas, debemos examinar el archivo disponible, identificar el mecanismo mediante el cual fue producida la transcripción y determinar qué información proviene del documento y cuál constituye resultado del procesamiento algorítmico.

El OCR introduce además otra etapa en la cadena tecnológica

La documentación de seguridad publicada actualmente por Rocketbook proporciona un dato especialmente relevante para la informática forense.

Según dicha documentación, cuando se utilizan las funcionalidades OCR, los escaneos son cargados a Google Cloud Platform y se realiza una solicitud a la API de Rocketbook para efectuar la transcripción. Rocketbook manifiesta que, una vez terminado ese procedimiento, elimina las imágenes y que además existe una regla de ciclo de vida destinada a eliminar los escaneos después de un día. La misma documentación señala que los datos de la transcripción se almacenan localmente en el dispositivo.

Este funcionamiento demuestra algo importante:

una escritura manuscrita puede generar temporalmente información en infraestructuras diferentes del soporte físico, del teléfono y del destino final seleccionado por el usuario.

Por ello, la cadena tecnológica de producción de una evidencia puede ser considerablemente más extensa de lo que permite apreciar el archivo finalmente presentado.

¿Quién realizó realmente la anotación?

Existe otra cuestión fundamental.

Que determinado archivo haya sido digitalizado mediante la cuenta o el teléfono de una persona no demuestra, por ese solo hecho, que esa persona haya ejecutado la escritura manuscrita.

Debemos distinguir dos problemas:

atribución digital

y

autoría gráfica.

El teléfono puede pertenecer a una persona.

La cuenta puede encontrarse registrada a su nombre.

El archivo puede haber sido transmitido utilizando su correo electrónico.

Y, sin embargo, la escritura puede haber sido ejecutada por otra persona.

También puede ocurrir lo contrario: una escritura atribuible grafotécnicamente a determinado individuo puede haber sido digitalizada o transmitida por un tercero.

Son cuestiones periciales diferentes.

En algunas investigaciones deberán estudiarse independientemente y posteriormente integrarse dentro de una reconstrucción general del hecho.

La cadena de custodia se vuelve híbrida

El caso Rocketbook demuestra por qué debemos abandonar una concepción absolutamente rígida de la frontera entre documento físico y documento electrónico.

Podemos tener:

  1. ejecución manuscrita;
  2. existencia física temporal;
  3. adquisición digital;
  4. procesamiento automatizado;
  5. OCR;
  6. exportación;
  7. transmisión;
  8. almacenamiento remoto;
  9. sincronización con otros dispositivos; y
  10. eventual eliminación de la escritura física.

La preservación de la evidencia debe considerar todo ese recorrido.

No basta con recibir un PDF y calcular su función hash.

Un hash correctamente obtenido puede utilizarse para verificar que determinado archivo no ha cambiado desde un punto determinado de su preservación.

Pero el hash, por sí solo, no demuestra:

  • quién ejecutó la escritura;
  • cuándo fue escrita;
  • cómo fue capturada;
  • qué procesamiento experimentó;
  • si existieron versiones anteriores; ni
  • si el archivo representa fielmente el estado primitivo del objeto físico.

Esta diferencia resulta esencial.

Integridad desde la adquisición no equivale necesariamente a autenticidad histórica del contenido adquirido.

Una hipótesis de fraude documental

Imaginemos un supuesto sencillo.

Una persona escribe sobre una página Rocketbook:

«Recibí US$10.000».

La página es digitalizada y el archivo se almacena.

Posteriormente la inscripción se elimina y sobre el mismo soporte se escribe:

«Recibí US$100.000».

Se realiza una segunda digitalización.

Tiempo después, dentro de un litigio aparece solamente uno de los archivos.

El problema pericial ya no consiste exclusivamente en determinar quién escribió.

Debemos investigar:

  • si existieron distintas versiones;
  • cuándo fueron creadas;
  • qué dispositivo intervino;
  • dónde fueron almacenadas;
  • cuál fue enviada primero;
  • si permanecen copias;
  • si existen respaldos;
  • si existen registros de sincronización;
  • si el soporte conserva rastros;
  • si las inscripciones fueron ejecutadas con instrumentos semejantes o diferentes; y
  • si puede establecerse alguna relación cronológica entre los elementos recuperados.

Estamos frente a una investigación potencialmente conjunta de documentoscopia e informática forense.

La privacidad y la confidencialidad también forman parte del problema

La política de privacidad actualmente publicada por Rocketbook identifica a General Printing & Design, Inc. como operador de los servicios y señala que determinadas funciones, como reconocimiento de escritura y Snapcast, requieren acceso al contenido para proporcionar sus funcionalidades. La política tiene como fecha de última modificación el 27 de febrero de 2026.

La documentación de seguridad, por su parte, describe almacenamiento y procesamiento mediante MongoDB Atlas, AWS y Google Cloud Platform para diferentes funciones del servicio.

Esta circunstancia merece atención especial para abogados, médicos, peritos, investigadores y empresas que trabajan con información confidencial.

La pregunta no debe limitarse a:

¿dónde guardé el PDF?

Debemos preguntarnos también:

¿qué información transmití?, ¿qué servicio la procesó?, ¿durante cuánto tiempo?, ¿qué datos derivados fueron producidos?, ¿qué infraestructura intervino y qué obligaciones de confidencialidad o protección de datos resultan aplicables?

La comodidad tecnológica no sustituye los deberes profesionales de confidencialidad y seguridad de la información.

¿Debe utilizarse FriXion para firmar documentos jurídicos?

En este punto la respuesta puede ser considerablemente más categórica.

Pilot advierte expresamente que, debido a la naturaleza borrable de la tinta FriXion, estos instrumentos no deben utilizarse para firmas, documentos jurídicos, exámenes u otros documentos en los cuales la escritura necesite tener carácter permanente.

Esta advertencia del propio fabricante posee una significación evidente desde el punto de vista documental.

Una cosa es utilizar un instrumento borrable para tomar notas de trabajo.

Otra completamente diferente es emplearlo para producir una inscripción cuya función jurídica depende precisamente de su permanencia material.

Contratos, pagarés, recibos, reconocimientos de deuda, determinados documentos notariales, autorizaciones, testamentos u otros instrumentos cuya valoración pueda requerir posteriormente el examen de su inscripción material no deberían producirse utilizando deliberadamente una tinta diseñada para perder su visibilidad.

El problema no es Rocketbook.

Tampoco podemos afirmar que el simple empleo de tinta borrable convierta automáticamente un documento en falso o jurídicamente inexistente.

El verdadero problema consiste en introducir innecesariamente una tecnología concebida para la alterabilidad material dentro de un contexto probatorio que exige estabilidad, preservación y posibilidad de examen posterior.

Una categoría de interés: documentos manuscritos de existencia física transitoria

Rocketbook permite plantear una categoría conceptual particularmente interesante:

el documento manuscrito de existencia física transitoria y conservación digital posterior.

Tradicionalmente, cuando digitalizábamos un documento, el objeto material permanecía disponible.

El documento físico existía antes de la digitalización y normalmente seguía existiendo después.

En los sistemas reutilizables ocurre algo diferente.

La digitalización puede realizarse precisamente para permitir la posterior eliminación de la inscripción y la reutilización del soporte.

La representación digital puede convertirse entonces en el único vestigio permanente de una escritura que originalmente tuvo existencia material.

Desde el punto de vista probatorio esta circunstancia obliga a desarrollar protocolos específicos.

Y plantea una pregunta doctrinal todavía más profunda:

¿cómo debemos tratar probatoriamente una representación digital cuando el sistema que la produjo estaba concebido desde su origen para permitir la desaparición del antecedente físico?

No existe una respuesta exclusivamente grafotécnica.

Tampoco exclusivamente informática.

El problema es necesariamente interdisciplinario.

¿Qué debería preservar o solicitar un perito?

Ante un litigio relacionado con anotaciones producidas mediante Rocketbook, considero recomendable evaluar la preservación y solicitud, cuando resulte pertinente y jurídicamente posible, de:

  1. cuaderno o soporte físico;
  2. instrumento escritor utilizado;
  3. teléfono móvil empleado para digitalizar;
  4. aplicación Rocketbook y datos asociados técnicamente accesibles;
  5. archivos originales disponibles;
  6. metadatos;
  7. archivos derivados;
  8. cuentas de almacenamiento vinculadas;
  9. correos electrónicos mediante los cuales fueron transmitidos;
  10. historiales de versiones;
  11. copias de seguridad;
  12. registros de sincronización;
  13. logs disponibles;
  14. configuraciones relevantes de la aplicación; y
  15. documentos indubitados adecuados cuando exista una cuestión de autoría gráfica.

Naturalmente, no todos estos elementos estarán disponibles en todos los casos.

Tampoco deberán solicitarse indiscriminadamente.

El objeto de la experticia, las hipótesis planteadas, la proporcionalidad, la pertinencia y las reglas procesales aplicables deberán delimitar el alcance de la investigación.

Pero cada elemento puede responder una pregunta diferente.

La experticia no puede limitarse a mirar una firma

La evolución tecnológica obliga también a evolucionar nuestra concepción de la grafotécnica y la documentoscopia.

Podemos recibir actualmente la imagen de una escritura que tuvo existencia material solamente durante algunas horas; posteriormente fue digitalizada mediante un teléfono, recortada y filtrada automáticamente, sometida a reconocimiento de escritura, transmitida a un proveedor remoto, enviada a un servicio en la nube, sincronizada con otros dispositivos y finalmente eliminada del soporte sobre el cual había sido ejecutada.

Ante ese escenario, limitar el estudio exclusivamente a las formas gráficas puede resultar metodológicamente insuficiente.

La grafotécnica continúa siendo necesaria para responder determinadas preguntas de autoría gráfica.

La documentoscopia resulta necesaria para estudiar el documento, sus materiales, alteraciones y proceso de producción.

La informática forense resulta necesaria para reconstruir el recorrido de los archivos, metadatos, dispositivos, aplicaciones y servicios involucrados.

Ninguna disciplina sustituye automáticamente a la otra.

El verdadero desafío consiste en integrarlas.

Rocketbook constituye un ejemplo particularmente útil de cómo una innovación aparentemente sencilla puede alterar profundamente la forma en que debemos comprender la evidencia documental.

Para el consumidor estamos frente a un cuaderno reutilizable.

Para el perito podemos encontrarnos simultáneamente frente a:

  • una escritura manuscrita;
  • una tinta termosensible y borrable;
  • un soporte reutilizable;
  • una inscripción física potencialmente transitoria;
  • una captura digital;
  • una imagen procesada;
  • un archivo electrónico;
  • datos derivados mediante OCR;
  • metadatos;
  • una transmisión telemática;
  • información procesada temporalmente por terceros;
  • copias almacenadas en servicios remotos; y
  • eventualmente, una evidencia cuyo antecedente físico visible ya no existe.

La literatura científica demuestra que determinadas inscripciones realizadas con FriXion y posteriormente eliminadas pueden conservar información detectable mediante técnicas documentoscópicas. Pero esos resultados han sido obtenidos fundamentalmente sobre soportes de papel y no deben trasladarse automáticamente a las páginas reutilizables de Rocketbook.

Ese límite no debilita la hipótesis.

La convierte en una pregunta científica.

De lo antes expuesto surge una conclusión fundamental: la prueba documental contemporánea no puede continuar dividiéndose rígidamente entre documentos manuscritos y documentos electrónicos.

Productos como Rocketbook se encuentran precisamente en la frontera entre ambos mundos.

Y esa frontera constituye un campo especialmente interesante para la investigación conjunta de la grafotécnica, la documentoscopia y la informática forense.

La pregunta ya no es solamente:

¿quién escribió?

También debemos preguntarnos:

¿sobre qué soporte escribió?, ¿con qué instrumento?, ¿qué ocurrió con esa inscripción?, ¿cómo fue digitalizada?, ¿qué transformaciones sufrió?, ¿qué archivo fue finalmente conservado?, ¿dónde fue procesado?, ¿dónde fue almacenado?, ¿qué información permite reconstruir su cronología? y ¿qué evidencias permanecieron después de que la escritura visible desapareció?

Ese es, en nuestro criterio, el verdadero desafío forense que plantean los documentos manuscritos de existencia física transitoria.

Referencias científicas y técnicas

BIC. Closing of the Rocketbook acquisition. Comunicado corporativo, 15 de diciembre de 2020. BIC informó la adquisición de Rocketbook por US$40 millones, más contraprestación diferida, así como los datos empresariales relevantes de la operación.

BIC. BIC discontinues Rocketbook and its Skin Creative Activities. Comunicado corporativo, 4 de diciembre de 2025.

Rocketbook. About Us. Información corporativa vigente en 2026 relativa a la adquisición de Rocketbook por Global Printing & Packaging y continuidad del soporte de productos y aplicación.

Rocketbook. How Does Rocketbook Work? Documentación técnica y funcional sobre productos reutilizables, aplicación, procesamiento automático de imágenes, OCR, Smart Titles, Smart Search, Smart Tags, transcripción y servicios de destino. Consultada en agosto de 2026.

Rocketbook. Rocketbook Security Questionnaire. Documentación sobre tratamiento de información, infraestructura tecnológica, proveedores externos y procesamiento de funciones OCR. Consultada en agosto de 2026.

Rocketbook / General Printing & Design, Inc. Privacy Policy. Última modificación: 27 de febrero de 2026.

Pilot Corporation of Europe. FriXion. Información técnica del fabricante sobre tinta termosensible y advertencia relativa al uso de FriXion en firmas, documentos jurídicos y otros instrumentos que requieran escritura permanente. Consultada en agosto de 2026.

Teo, Chee Hau; Mohamad Noor, Siti Nur Musliha; Wong, Kong Yong. “Ink that disappears: examination of questioned documents related to Frixion ink in Malaysia”. Canadian Society of Forensic Science Journal, vol. 50, núm. 3, 2017, pp. 146-155. DOI: 10.1080/00085030.2017.1328161.

Sharma, Parvesh; Kumar, Kapil; Pandya, Himanshu. “Development of a Nondestructive Technique for the Identification and Analysis of Erasable Ink”. Journal of Forensic Science and Medicine, vol. 12, núm. 2, abril-junio de 2026, pp. 162-171. DOI: 10.4103/jfsm.jfsm_179_25.

Nota metodológica

Los resultados experimentales reportados por Teo, Noor y Wong (2017) y por Sharma, Kumar y Pandya (2026) corresponden a ensayos realizados sobre soportes de papel. Su incorporación al presente análisis tiene carácter de antecedente científico para la formulación de hipótesis periciales, y no constituye validación experimental específica respecto de todos los soportes reutilizables comercializados bajo la marca Rocketbook.

En consecuencia, cualquier conclusión sobre recuperación de escrituras, respuesta espectral, indentaciones, residuos o modificaciones físicas en una página Rocketbook determinada deberá sustentarse en el examen del soporte concreto y, cuando corresponda, en procedimientos previamente comprobados o validados para materiales de características equivalentes.

Share This